martes, 8 de septiembre de 2015

TODA LA VERDAD Y NADA MÁS QUE LA MENTIRA



“La ilusión del pobre no hay rico que la pueda comprar”
Pikachu, San Cristóbal – Galápagos 2008

Eh… ¿por dónde iba? !Ah, si! Tanto iba que al final vine.

El viaje terminó, bueno, terminó su primera etapa. Corrió más que nadie, saltó minas y lloró risas, llegó a tierra natal, y el blog se quedó corto. Lógico, esas piernas son más veloces que estas manos.

Notas en cuadernos fugitivos, ideas de videos sin enchufes, las prisas, la llegada del mañana a mitad del hoy, y no parar de chutar, de no sé parar, de sólo conjugar el "ir" para decir allá que "voy".
Más distrito que tiempo, esa es la verdad.

En el tintero quedan infinitos retratos y penaltys, quedan los silbidos de las balas israelís, las detenciones ilegales de defensas y delanteros cisjordanos, el grafiti en el muro secuestrador de las almas palestinas, los morteros de Al Nusdra en la frontera libano-siria de Baalbek, , las banderas negras del pirata ISIS ondeando en los campos de refugiados de Zahle…


…o la detención rollo Guantánamo en Shatila a las afueras de Beirut, tan surrealista como pasar 20 horas esposado y con una bolsa en la cabeza para acabar viendo los vídeos del blog con el teniente coronel y sus camaradas; también queda el pasaporte en paradero desconocido impidiendo la entrada en Chipre, la pachanga más punky en el barrio ateniense de Exharhia el día que Syriza aceptaba el rescate del eurogrupo, y el último partidín en la isla de Ítaca, donde Ulises completaba su Odisea, mientras yo trataba de meter el gol de la victoria a esa sensata locura que fue el viaje en su loca cordura.

No gané, pero perdí el miedo a perder.

Con un tremendo saco de experiencias inauditas a cuestas, distrito pachanga promete libro, (¿el libristrito? shut my fuck up!), patadas e historias de lo humano. Es necesario y deseado.

By the wayyyyy…

El viaje sirvió para entender que no hay destino sino camino; también confirmó mis sospechas y afinó mi vocación; el plan estaba claro: misiones humanitarias y dejar de fumar.  

Semanas después de besar a mi madre en Santander y amar la espuma de las olas de Somo, embarcaba rumbo Katmandú para coordinar el campo base de Sindhupalchowk, distrito leotardo bajo la minifalda del Himalaya nepalí. En busca de ruinas pasadas con las que construir presente y soñar futuro.



Sin duda, el desafío más complejo en la historia de la acción humanitaria, al menos en términos logísticos. Caminos como sopa de lentejas, lluvia de granadas de agua, el precipicio amenaza ingrávito, y las almas nepalís siguen en su lucha por la bajovivencia, ejemplo de resiliencia, de fuerza y bondad.

Si rescatar montañistas y exhumar cadáveres fue una hecatombe durante las semanas posteriores al terremotazo del 25 de abril, el reto de abrir nuevas rutas para porteadores y helicópteros ha chupado mi energía durante este tiempo con la virulencia de Iniesta en una fabrica de kalises.



Cientos de aldeas diminutas esperando auxilio en forma de plásticos y uralitas, o de tuberías y tanques para almacenar agua capaces de conectar las desprotegidas fuentes con los refugios, esos que antes eran casas, y ahora son bromas de mal gusto.



El monzón enfanga las ilusiones, copula los mosquitos, y hace de cada distribución de alimentos una partida de ruleta rusa. Pues las nubes giran los planes, y rusos son los pilotos de los helicópteros Mi8, esos que cada día tratan de aterrizarnos sobre arrozales, a la desesperada, aunque nada fue tan esperado por la gente.

Aquí no valen enfoques sanos y sostenibles, aquí una manta regalada tiene tanto o más valor que una política publica racional y consensuada.



6 semanas en el campamento. 11 terremotos. Aunque la fruta esta algo pocha, me puedo hacer batidos sin batidora.

A lo mejor alguien esta pensando que entre los escombros y los desprendimientos diarios, aquí no hay tiempo para jugar una mísera pachanga. 


Error. 













2 comentarios:

  1. Muy buen artículo. Mucho animo y fuerza. Keep us informed. Luis Gómez

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  2. Arranque la undécima. No-desacostumbrando tiki-takas, haz agujerito que podamos mirar. Si en vez de teclas me pillas desayunando, me haces un rato del Madrid. Produce, induce, indice. Miss u & The Hystericals Clearwater Revivals.

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