sábado, 28 de febrero de 2015

PATRIARCALOMPIE by Yesmogli de la selva


Fútbol, fútbol, fútbol y más fútbol.

Cada día, observo como la sección de deportes en los telediarios dedica más de la mitad de su tiempo a contarnos cosas del negocio; primero que nada, lo más importante del mundo, Real Madrid y Barça (luego ya si eso hablamos del resto de equipos y si algún tenista o piloto de F1 ha ganado algo, pues a lo mejor lo comentamos también). Después, o entre medias, lo segundo más importante del mundo, Messi se encuentra mal y vomita. Seguidamente, y con debate incluido en programa aparte, lo tercero más importante del mundo, Ronaldo canta en su fiesta de cumpleaños.

Y así, un día tras otro, y fines de semana, y en vacaciones, y en fiestas de guardar.

Ellas no entienden de fútbol, ni de banderas. Ellas creen que todo acto es político, y así van haciendo, y así van sobreviviendo, entre sobras de pescado, cantos de mezquitas y barcos llenos de turistas.

Cada 4 años, el mundo se une en un país elegido al azar, deja a un lado sus diferencias y canta canciones con Shakira mientras construye campos de fútbol a diestro y siniestro que luego servirán para fomentar el deporte entre los jóvenes y los sacarán de la pobreza y la mala vida. Todos querrán ser Lionel o Cristiano. Todo solidaridad. Y todo prostitución.

Mientras tanto, las embajadas de muchos países aprovechan estas ocasiones para reunir a la gente expatriada, invitando a ver el partido con su correspondiente catering deluxe y así poder decir que están fomentando la “Marca España”, sacando al país adelante, y de paso, gastando el presupuesto público en actividades culturales, “es que si no el año que viene nos quitan” (esto último se dice en voz baja).

Luego está la pachanga de la calle, que parece que es algo distinto del fútbol en sí mismo, y que en realidad podría serlo, aunque a veces tengo dudas de que lo sea; me pregunto cuantos niños sueñan con ser esos futbolistas que ven por la tele, me pregunto si esos niños conocerían a esos futbolistas ricos y famosos si no fueran ricos y famosos. Me pregunto también cuantas niñas quieren ser futbolistas ricas y famosas... ups, ¿hay futbolistas ricas y famosas? La alemana Nadine Kessler fue galardonada en 2014 como mejor jugadora del mundo según la FIFA. La grabaron las mismas cámaras que grabaron a Cristiano Ronaldo recogiendo el balón de Oro, pero ¿le suena a alguien? ¿quién la vio? Yo no. El Patriarcado, ese ente invisible que los pone a ellos por encima y por delante de ellas... tan metido en las entrañas, que nos creemos incluso libres y nos declaramos feministas.

Y ahí está ella, tan bella, tan bella, que él no puede hacer otra cosa que mirarla. Tapada hasta las orejas, pero divina, ella sueña con esto desde pequeña...bueno, igual ella no, pero su marido, o su madre, o su abuela...igual sí, ¿no?.

Nos unimos al Distrito Pachanga a su paso por Turquía y disfrutamos las delicias de la capital Estambulense. Me niego a jugar o ver un partido, ni grabarlo, ni nada. No hemos venido aquí a eso. Tantos partidos improvisados, tantas pachangas vividas... que recordamos con el Rics todos estos años de viajes por el mundo. Muchas risas guardadas nos esperaban ¿Deporte, juego, diversión, motivo de reunión...? yo misma me he visto en esas pachangas multitud de veces... pero mejor me leo un libro mientras le dan a la pelota, y si eso saco unas fotillos para que las uséis, que a mi lo de los derechos de autora como que me la sopla, ¿vale?.

En una mano, mi cámara, en la otra, toda la troupe de encuentros bellos por el país (love Eli&bro); y dándole forma y alegría a todo, el diamante en bruto, mi bruji, la Rakelárrica.

Dicen que Distrito Pachanga es fútbol. Yo creo que no. Yo creo que es mucho más. Es ilusión, es viaje, es experiencia, es aprendizaje. Es un proyecto muy pensado y no por ello, poco improvisado. Es amistad y son hilos que se tejen y se entrecruzan a lo largo del camino, son reencuentros deseados y ansiados.

El Distrito gusta mucho a muchos, gusta algo a algunos y también es indiferente a otros. Cientos de personas leen cada letra con atención, otras pasan bastante del tema, muchas personas quieren saber que hacen y por donde andan, pero ninguna sabe nada...“¿y que plan llevan?¿por donde van?” -me preguntan- “el plan es que no tienen plan”-suelo responder. Solo ellos lo saben (tampoco), y el resto les tratamos de entender.

Y me parece que ahí reside la magia de todo. No tener dueños ni ser esclavos de nadie, no pertenecer a nada más que a ellos mismos. Ser capaces de convertir su vida en un constante movimiento, hacer de la no rutina, la más normal cotidianidad.

Luego, como era de esperar, revistas hipsters de precios imposibles, se aprovechan de su amor al arte y gratuidad, para robarles los posados y publicarlos, pero bueno, es lo que tiene el karma, que siempre compensa (por ejemplo, las fotos hechas por una servidora que acaban difundidas por la red).

El falocentrismo viene existiendo desde tiempos inmemoriales en la Prepudocia. Aún hoy en día pervive, y bien presente. Nuestro gusto por la provocación y la picaresca es algo que vamos mejorando con los años. Familia Turca, les quiero.

Y con el regusto de haber estado, y con la melancolía de lo vivido, despedida en el andén, pena y alegría. Suerte compañeros, nos encontramos por el camino, siempre con mucho amor.

Y así, entre el dorado del sol y el azul del Bósforo, va cayendo la tarde, y van pasando los recuerdos y los buenos ratos vividos... Estambul, ¡que gustazo haberte conocido!



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejanos saber qué gusta-disgusta, qué cambiar-mantener. Gracias.