miércoles, 21 de enero de 2015

PACHANLEAKS


Cable fino en Wikileaks:

- “Pero coño, José Luis, ¿como nos hacéis esto?”
- “ufff, Jon, es verdad, tienes razón, lo hemos hecho un poco así a nuestra bola, pero…”
- “¡pero nada joder! ¡No podéis retirar las tropas de Kosovo de un día para otro y sin avisar!”
- “ya, ya, no te voy a decir que no, pero ya tu sabes, aquí en España, teníamos la movida esta de ETA, 900 personas asesinadas, no te digo más, y claro, apoyar movimientos secesionistas es un poco delicado para nosotros…”
- “mmm… Zap ¿estas juntando el tocino con la velocidad?”
- “¿eh? mira, ¿quieres saber la verdad? mis asesores han analizado como sube mi popularidad cuando tomo posiciones contrarias a las de G.W. Bush, y claro, esto es un filón, y hay prioridades, ¿entiendes? Por eso, dile a Barack (jajaja), que yo siempre le estaré agradecido a la administración Bush (jajá)”

(piii piiii… piii piii…)

Algo así debió ser la conversación entre Zápater y el U.S. Vicepresident Jon Biden; y algo asá debe ser llevar la pachanga hasta Pristina, la capital de ese Kosovo enigmático, rollo las Islas Bermudas, muy mítico, pero muy difícil de situar en el mapa.

Salimos de Serbia surrealistizados porqué según sus milicos estamos simplemente viajando a una provincia serbia del sur, mientras los kosovares nos sellan el pasaporte refrendando que estamos entrando en un nuevo país. Esta broma del Tetris nacionalista, nos impedirá entrar de nuevo en Serbia, porqué no tenemos su sello de salida, yyyy… si el párrafo anterior requiere aclaraciones, yo necesitaría un traductor y un abogado, pues aquí tampoco entendemos nada...

…nada, aparte de lo siniestras que lucen las calles de Pristina; es evidente que José Luis Moreno, atacado en su chalet, nos metió la neura con sus acusaciones contra los albano-kosovares “¡son mala gente!”, sí, no como él, evadiendo en su caja fuerte dos millones de euros al fisco de tod@s. ¡Toma Moreno!

(gratuito, lo sé, como el distrito)


Kosovo, etimológicamente “campo de mirlos”, y actualmente, un mirlo blanco, un narco-estado nacido de entre esas cenizas que aun hoy abrasan las plantas del pie al andar. Gasolina licuada, pitillos adulterados, cemento de estraperlo… soportando una economía experta en apnea fiscal, y tejemanejada por mafias paragubernamentales, que aprovecharon el desconcierto para ponerse a bailar.

Pristina, gris como sus lápidas, ambiente ouija, más muertos que vivos, en este nido de millón y medio de polluelos, todavía miedosos de saltar sin saber volar.

Normal, previsible, lamentable. Kosovo, esa ultima parte de la peli balcánica, cuando Kusturika revoluciona el metraje y sube el ritmo del acordeón, más golpes, más enredos, más humo, más chimpún-chimpún-pachan-pachan…

¡Tachan! y ahora, en cuatro líneas y medio suspiro, “el llanto de su historia”:
Kosovo quedó encajada en Yugoslavia, pero el mariscal Tito le concedió el rango de región especial, por su ayuda combatiendo hitlerianos y mussolinistas; en poca pero fértil tierra, albanos musulmanes, serbios ortodoxos, y algunos miles de gitanos, armenios y turcos, se las ingeniaron para convivir jugando al backgamon. Llegó Milosevic, Presidente serbio (tras su paso por el Celta y el Zaragoza), y comenzó la campaña del odio. Los albano-kosovares eran sucios, ajenos, rarunos y herejes. En poco más de dos meses se armó la verbena, son finales de 1998, y una semana de asesinatos serbios en aldeas albanesas deriva en una semana de villas serbias arrasadas por milicias del UCK (Ejercito de Liberación de Kosovo)…

“¡Pero joder! Esto es de locos, no podemos seguir así!”, le dice Bill Clinton a Javier Solana…

…y la OTAN decide matar serbios y serbias, para frenar los ataques de Milosevic, y  así llevar a Kosovo la libertad en forma de democracia, donde ciudadan@s libres e iguales ante la ley, puedan crecer y desarrollarse bellamente…

La realidad de la gymkana geopolítica es siempre más siniestra. Y bombardear para lograr la paz suele ser como follar para alcanzar la virginidad.

Mientras miles de albanokosovares morían, o eran mutilados, o escapaban de sus arrasados hogares, miles de civiles serbios morían a manos de todos nosotros, en lo que parecía una intervención lógica y sensata, una lección aprendida de la Srebrenica bosnia, donde los cascos azules siguieron comiendo pipas frente a la masacre. La realidad (¡joder, no! ¡calla, calla!) y su habitual striptease a toro pasado, ha evidenciado que EEUU trataba simplemente de asentarse militarmente en tierras balcánicas, equilibrando la balanza en esta neo-guerra-fría, que pareciendo templada, mata a más kurdas, ucranianas o afganas, que ningún misil soviético en tierra cubana.

“¡Pero joder! Esto es de locos, no podemos seguir así!”, le digo a Alberto…


…y nos vamos a jugar una pachanga en la primera pista que pillamos. Es tiempo de recreo en el colegio, y las pupilas de la chavalería enfatizan el choque de civilizaciones. No voy a decir que somos los primeros turistas jugando por acá, solo lo voy a escribir.

Lo que tiene la pelota y lo que enseñan los niños y niñas, siempre mucho más inteligentes que nosotros los mayores, es que dos no se pelean, ni tampoco juegan, si uno no quiere. Pero como quieran ambos… manos arriba y todos al suelo.

Hoy Bondsteel, en Kosovo, es la base militar estadounidense más grande fuera de su territorio. Usada en sus inicios como centro de entrenamiento de la guerrilla kosovar, actualmente sirve como centro de detención ilegal (oh si! la Guantanamo-old-school vuelve a los escenarios, fuck yeah!).


Mientras, la principal avenida de la capital Pristina, es llamada “Bill Clinton Boulevard” y esta nueva forma de colonización, ha permitido al país alcanzar los 6500 euros como PIB per capital anual, aunque promete seguir bajando.

En 5 minutos van a cortar la luz y el agua; la ciudad da pena, aquí no hay nada, lo dejo en borrador…

“¡Pero joder! Esto es de locos, ¿podemos seguir así?”, le pregunto al ordenador…


…que me mira con pantalla rara, pues aún cree que la OTAN, en Libia, trataba de liberar al pueblo de Gadafi y su yugo opresor, mientras los palestinos, los sirios y los ucranianos, llaman al móvil de la OTAN, pero les salta siempre el contestador.

(…además te cobran el establecimiento de llamada, con lo que jode…)




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